Modelos alternativos en el sector legal ¿amenaza u oportunidad?

Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir por primera vez a una conferencia organizada por FIDE sobre los Modelos alternativos en el sector legal; un tema que me fue mejorando a medida que avanzaba la sesión, provocando cierto debate.

Nos hablaron de dos figuras, por un lado el Legal Interim Management o LIM  y por otro las firmas alternativas como Axiom. Ambos modelos, aunque a simple vista parecen innovadores, llevan siendo una alternativa al modelo legal “tradicional” desde hace años en otras jurisdicciones. Es más, María Jesús González-Espejo, ya cubrió en su blog en Expansión, el tema del Legal Interim Management como un servicio innovador que podría haber sido de utilidad para los momentos de crisis.

En este post me gustaría hacer un breve análisis introductorio de las dos figuras y entrar en por qué, en mi opinión, son bastante polémicas. Por un lado el LIM, tal y como explicaron en la sesión, son profesionales con cierta experiencia y muy especializados -podríamos estar hablando de asociados senior dedicados a un sector concreto o especializados en un tipo de operaciones, como una salida a Bolsa o un arbitraje internacional- que prestan asesoramiento de manera autónoma a empresas durante un proyecto o tiempo determinados. Para estas figuras son especialmente relevantes los proyectos que duran un tiempo determinado, pero que pueden desarrollar en su totalidad, de principio a fin, siendo menos interesantes las suplencias o las contrataciones para épocas de flujo de trabajo extremo.

El LIM, y aquí entra para mí el principal handicáp de la figura y por lo que creo que es complicado que funcione en un mercado tan limitado como el nacional, es autónomo y firmará contratos de obra por el tiempo que dure el proyecto. La definición de esta figura es idílica y super innovadora, pero la realidad es que me cuesta imaginar un asociado sénior, que pueda dejar de lado la seguridad económica de trabajar en un despacho de abogados, o en una asesoría jurídica de empresa, para lanzarse a probar suerte en proyectos temporales en los que se desconoce la posibilidad de continuidad más allá del tiempo estipulado. Está claro que una mayor flexibilidad e independencia a la hora de trabajar, evitando los horarios infernales tan típicos de la vida en despacho, puede ser atractivo, pero en mi opinión, me cuesta creer que exista esta flexibilidad tal y como la pintaban en la sesión y es que, si creo que puede existir cierta libertad, pero se encuentra del lado de la empresa que puede contratar a una persona, para un trabajo, durante un tiempo determinado. En cambio, me cuesta creer que el abogado tenga esa libertad para ir y venir, eso dependerá de la empresa en concreto y de como se planteen la cuestiones o cuál importante/urgente sea el proyecto.

¿Porqué, en mi opinión, está figura no tiene demasiadas oportunidades en el mercado español? Lo he comentado varias veces, y es que el mercado nacional es limitado, como limitados son los proyectos en los que estos profesionales tendrían cabida. La figura del LIM me parece excepcional, sobretodo para épocas de incertidumbre económica y, especialmente, para mercados más amplios y activos en los que el chorreo de operaciones y proyectos es incesante y puede permitir tener cierta estabilidad saltando de proyecto en proyecto con bastante constancia.

Por su parte las figuras alternativas, como Axiom, son firmas que permiten dar un servicio al cliente a unos precios mucho más económicos que los despachos “tradicionales”. La estructura de estas firmas es especial y como explicaban en Hay Derecho hace un  par de años: “Se trata de un modelo de subcontratación externa, subcontratación interna (“insourcing”) y creación de equipos en base a proyectos. Así, contrataron a los mejores abogados de los grandes bufetes y departamentos jurídicos internos, pero para trabajar desde casa o desde las oficinas del cliente. Utilizan la tecnología para acabar con los sobrecostes de un despacho, ofrecen un precio fijo por sus servicios y han creado una estructura organizativa horizontal evitando la figura tradicional del socio.”

Este modelo, en cambio, si me parece más realista con la realidad del sector, y es que en una profesión tan sacrificada como la abogacía, modelos alternativos que permitan o faciliten conciliación con la vida familiar pueden ser la solución perfecta para muchos casos.

Por supuesto, creo que este modelo de negocio se enfoca a trabajos más del día a día y a necesidades más estándar de particulares, pequeñas y medianas empresas, incluso podría decirse que quizás en algún caso de trabajo recurrente a empresas más grandes. En cambio, no creo que se puedan considerar una amenaza para las grandes firmas o Magic Circle, como comentaban en la sesión, puesto que la sofisticación del trabajo que, como regla general, se llevan a cabo en estos despachos precisan de cierta estructura, equipo, credenciales y sistemas que estas firmas, difícilmente podrían alcanzar.

Lo que si está claro es que esto es una carrera de fondo y todavía quedan unos años para conocer si realmente estas figuras, entre otras, tienen cabida en nuestro mercado, ó, como muchas otras, se quedan en el mundo anglosajón.

Business Development, Marketing & Communications at Allen & Overy Spain | University Degree in EU & International Law | Master in Business Law | Blogger | http://about.me/sandracll

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