A finales de 2014 el TJUE resolvió una serie de cuestiones sobre comunicación pública que a pesar de su relevancia pasaron bastante desapercibidas. Estas cuestiones vinieron desencadenadas por la denuncia de una empresa alemana, sobre la cuál había una serie de videos en Youtube que fueron utilizados a su vez por dos agentes de la competencia en su respectiva web. La empresa destacó que los videos se habían subido a internet sin su consentimiento y que la técnica, conocida como framing –el framing es una técnica por la que cuando los usuarios hacen clic en el enlace en cuestión, la obra aparece en la web de un tercero dando la impresión de que pertenece a los contenidos de esa página– resultaba lesiva para sus intereses, ya que los videos se visualizaban en la página de un tercero.

El caso llegó a la Corte Federal de Justicia alemana que en base al artículo 3.1 de la Directiva 2001/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, sobre la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información, y concretamente, sobre el alcance de la comunicación al público, planteó una cuestión prejudicial ante el TJUE en la que se planteaba la técnica utilizada, framing o transclusión de enlaces. La cuestión planteada fue: ¿Es ético que un competidor pueda apropiarse de una obra sobre la que no tiene derechos?. El TJUE resuelve al respecto:

los Estados miembros establecerán en favor de los autores el derecho exclusivo a autorizar o prohibir cualquier comunicación al público de sus obras, por procedimientos alámbricos o inalámbricos, incluida la puesta a disposición del público de sus obras de tal forma que cualquier persona pueda acceder a ellas desde el lugar y en el momento que elija.”

“Es cierto que, como se ha señalado por el tribunal alemán, esta técnica (framing) se puede utilizar para poner a disposición del público una obra evitando así el hecho de copiarla e incurrir en el alcance de las disposiciones sobre el derecho de reproducción, pero lo cierto es que su uso no da lugar a que la obra en cuestión se comunique a un nuevo público

el mero hecho de que una obra protegida y libremente accesible en Internet se inserte en otro sitio web a través de un enlace mediante la técnica de transclusión, no puede ser considerado como “comunicación al público” en el sentido del artículo 3, apartado 1, de la Directiva 2001/29, en la medida en que la obra en cuestión no se comunica a un nuevo público ni se divulga en un modo técnico específico diferente al de la comunicación original”.

Aunque la resolución de este caso quedó en manos de la Corte Federal de Justicia alemana, la respuesta del TJUE esclareció que mientras que el público que tuviera acceso al contenido protegido fuera el mismo y no se viera claramente ampliado una vez que es enlazado a otro sitio web estará permitido el framing.

Written by Sandra Cuesta Llerandi

Business Development, Marketing & Communications | Marketing Manager | Dual Degree in Law and EU Legal Affairs & International Advocacy | Double Master’s Degree in Access to the Legal Profession and International Business Law | Download my e-book: http://eepurl.com/bfDEkT Madrid, Spain

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