El otro día recibí un mail en el que me preguntabais sobre la posible sanción a Google por parte de la Comisión Europea por abuso de posición dominante y concretamente sobre  “¿Qué tiene que decir la UE sobre eso? ¿No somos los usuarios los que elegimos a Google como buscador de manera mayoritaria?”. Pues bien, ahi la respuesta:

El mercado suele ser inteligente, suele ajustarse solo y cuando hay un negocio que da buenos resultados pronto la competencia aparece por todas partes, ahora bien, con la finalidad de “ayudar” a esa estabilidad empresarial y a la protección de los consumidores, la actividad legislativa a todos los niveles (nacionales y europeos) trata de evitar que una empresa en concreto acapare el mercado, es decir, se trata de evitar un monopolio y lo que ello conlleva como falta de diversidad, fijación de precios de forma unilateral, unos niveles de oferta y demanda falseados y una desprotección al consumidor que para adquirir ese servicio tendría que cumplir con lo que disponga una sola empresa.

En el caso de Google se le acusa por abuso de posición dominante. Como dice la CNMC y la Ley de Defensa de la Competencia en su artículo 2:

Por posición dominante se entiende la situación en la que una empresa tiene la posibilidad de desarrollar un comportamiento relativamente independiente que le permite actuar en el mercado sin tener en cuenta a los proveedores, clientes o competidores.

Es decir, la Comisión Europea entiende que Google lleva un comportamiento independiente en el mercado, en el que unilateralmente toma decisiones o presta su servicio sin tener en cuenta a clientes, proveedores o demás competidores porque, realmente, no tiene porque y me explico: ¿Por qué Google iba a tener en cuenta todos esos factores y sus intereses cuándo no tiene competencia, cuando no tiene nadie que le pise los talones? Pongo un ejemplo: Si yo como empresa decido apostar por un posicionamiento SEM (a través de pago para aparecer en las primeras posiciones del buscador) y Google me pide 10 euros al día para hacerlo, puede que yo no esté dispuesta porque el precio es excesivo pero eso no supone ningún problema para Google porque sabe que nadie me va a dar ese servicio, que no puedo presionarle porque habrá muchas empresas que puedan pagarlo y yo no tengo una segunda opción.

Aún así, este no es el motivo que ha llevado a esta acusación y es que empezando por los demandantes: Yelp, TripAdvisor, entre otros, son bastantes las cuestiones “polémicas” en cuánto a Derecho de la competencia se refiere, que la Comisión ha encontrado en el ejercicio de Google: desde el favoritismo a la hora de buscar los precios de un producto que se hacia a su servicio Google Shopping (cosa que yo, desde mi humilde opinión, no veo mal), hasta la conexión extrema con su sistema operativo Android por la que la Comisión entiende que “Google ha vulnerado las normas de la UE obstaculizando el desarrollo y el acceso al mercado de sistemas de explotación, aplicaciones y servicios para dispositivos móviles inteligentes rivales de Android”.

  Tomando como referencia el seguimiento que hizo ABC a esta noticia:

“Bruselas denuncia que Google reserva sistemáticamente un tratamiento favorable a su comparador de precios en sus páginas de resultados de búsquedas generales, por ejemplo mostrando Google Shopping de forma más prominente en la pantalla. Así podría estar desviando artificialmente tráfico desde servicios de comparación de precios rivales y obstaculizando su capacidad de competir en el mercado, según el análisis de la Comisión.

El Ejecutivo comunitario cree que de esta forma los usuarios no ven necesariamente los resultados más relevantes en respuesta a sus búsquedas, lo que perjudica a los consumidores y frena la innovación.”

En mi opinión en un mercado tan en constante crecimiento y cambio como es el digital, el de internet y TICs estas preocupaciones no tienen cabida y es que si Google ha conseguido ese posicionamiento por ser el mejor, dejemos que lo aproveche porque pronto, seguro, llegará alguien que siga sus pasos y con el que se rife la hegemonía. Hasta entonces parece que las relaciones entre la UE y Google están mas tensas que nunca y además las investigaciones en lo que a cuestiones de competencia se refieren no van a terminar ahi: copia de contenidos web rivales, publicidad exclusiva y restricciones indebidas a los anunciantes.

Suerte Google!

Written by Sandra Cuesta Llerandi

Business Development, Marketing & Communications | Marketing Manager | Dual Degree in Law and EU Legal Affairs & International Advocacy | Double Master’s Degree in Access to the Legal Profession and International Business Law | Download my e-book: http://eepurl.com/bfDEkT Madrid, Spain

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