Hoy quisiera hablar sobre la gestión de personas, las reglas básicas para las relaciones personales enfocadas, cómo no, al ámbito laboral y de la empresa. Cuando hablamos de management ó gestión de personas, parece algo complejo delimitar y entender a qué se refiere, pero como todo en esta vida se rige por una serie de normas que son bastante sencillas.

Para recibir hay que dar 

Uno de los problemas más frecuentes es que los empleados no confíen en su superior, no se impliquen en los objetivos de la empresa, ó lo que es aún más habitual, que los empleados vean la marca y su trabajo como eso, un trabajo y nada más, sin llegar a desarrollar ese sentimiento corporativo y de orgullo de pertenencia que hace que la empresa crezca.
Cómo todas las relaciones, la del trabajador con la empresa, así como, la de la empresa con el trabajador es una relación bilateral, y por ello es importante tener muy en cuenta qué aportamos nosotros a nuestros empleados, a nuestro equipo. Cuando vemos trabajadores desmotivados, siempre se me pasa el mismo pensamiento por la cabeza, ¿qué fue antes, el huevo ó la gallina?¿la desmotivación del empleado, ó la mala gestión del superior ó de la empresa? Cómo todas las relaciones, es importante saber qué se espera de ellas, qué quiere recibir la empresa de su trabajador y qué necesita el trabajador para mantener su motivación y entrega con la empresa.
Igual que nos parecería absurdo plantar una semilla y esperar a que comenzara a ofrecernos frutos antes de regarla y cuidarla como es debido, con nuestros equipos ocurre lo mismo: ponemos nuestra atención en lo que deberían hacer, cómo se deberían comportar, lo que deberíamos recibir de ellos, sin ser conscientes de que todo eso va a estar condicionado por lo que nosotros ofrezcamos primero”. 
Por supuesto, siempre tendremos la duda de si ese esfuerzo ó esa entrega serán recompensados. Ante esta duda la solución es clara, nunca se sabe, pero si hay una cosa obvia, es que si no se siembra, no se recogerá, y no hay nada peor que un equipo desmotivado.

Para dar hay que tener

Es importante que un responsable sepa ver las cosas positivas de su equipo y agradecerlas, qué realmente sienta aprecio por los trabajadores, ya que ese sentimiento hará que las personas de su alrededor cada día intenten cumplir sus objetivos de la mejor forma que puedan ó sepan. El sentimiento jerárquico está desfasado y su utilidad se cuestiona porque no hay que olvidar que los trabajadores hacen una marca y su prestigio. Además, no hay que olvidar que la valoración del trabajo de quien lidera el grupo será proporcional al de su equipo.

Lo que se da gratis, no se valora

Como hemos dicho antes, para recibir cosas extraordinarias de nuestro equipo, primero tenemos que ofrecerles cosas valiosas para ellos y a poder ser, intentar desarrollar emociones y percepciones positivas. Debemos intentar hacer tangibles todos los aspectos, ya que si no corremos el riesgo de ingresar en un círculo vicioso complicado de solucionar.

Aquello que no te gusta que ocurra, no lo permitas

Muchas veces ante situaciones ó comportamientos que no nos gustan, nos resignamos, eso solo muestra debilidad de carácter e inseguridad. Debemos ser lo suficientemente contundentes como para rechazar aquellos comportamientos que no veamos adecuados en nuestro equipo.
“Cada uno tiene el equipo que merece”
Fuente:  Miguel Ángel Díaz 
“Leyes Universales para la Gestión de Personas”

Written by Sandra Cuesta Llerandi

Business Development, Marketing & Communications | Marketing Manager | Dual Degree in Law and EU Legal Affairs & International Advocacy | Double Master’s Degree in Access to the Legal Profession and International Business Law | Download my e-book: http://eepurl.com/bfDEkT Madrid, Spain

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