Creatividad | Cómo aplicarla en el ámbito empresarial

desarrollo, economía y empresa, varios

La creatividad nos hace diferentes. 

Tendemos a hacer las cosas siempre de la misma manera, a mantenernos en nuestra zona de confort, a movernos en los límites de las ideas que tuvieron otras personas antes que nosotros. A veces nos atrevemos a sacar un poco la patita y con eso creemos que somos innovadores y diferentes. 

Trucos para desarrollar la creatividad en tu empresa

¿Por qué no practicamos el pensamiento incorrecto? Según un artículo de Harvard Business Review este tipo de pensamiento consiste en “centrarse intencionalmente en la peor idea posible, exactamente lo contrario de una solución lógica o aceptable; son ideas que le pueden hacer reír o incluso que le despidan. Se trata de partir de ellas para encontrar nuevas maneras de resolver viejos problemas”. El pensamiento incorrecto de Siddharta Mukerjee le llevó a su segundo Premio Nobel de Química por su contribución a la secuencia genética; el del chef argentino Francois Mallmann le ha llevado a crear experiencias culinarias únicas, ¿qué podemos conseguir nosotros si aplicamos el nuestro?.

La aplicación de este concepto se basa en una serie de principios que permiten la innovación y el descubrimiento:

  1. Ser el principiante. Según el maestro zen Shunryu Suzuki, “en la mente del principiante hay muchas posibilidades, pero en la del experto hay pocas”. Conseguir cambiar nuestra perspectiva nos hace llegar a ideas que por las responsabilidades de nuestra posición es posible que se nos escaparan. Pensar como un principiante nos abre la mente hacia nuevas posibilidades, se intenta aprender de todo y se escucha más. 
  2. Libertad de acción. Permitir a los diferentes miembros de un equipo que investiguen, apliquen sus ideas y saquen conclusiones, hace que las posibilidades sean infinitas y aporten valor. Suele ocurrir que en un equipo es el director, o la persona más sénior, quien acaba diciendo a los demás qué deben hacer. ¿Qué ocurría si en vez de hacerlo así planteáramos el problema y dejáramos que cada persona diera soluciones?
  3. Reducir la jerarquía. Cuando aplicamos lo anterior y permitimos que los miembros de un equipo, independientemente de su posición, se motiven y accedan a retos, permitimos también que sus ideas y su mentalidad innovadora acceda a cotas más altas de interés en la empresa. Esto nos permite aprovechar, de verdad, los recursos de las empresas y, sobre todo, permitir que todos aporten valor o tengan la posibilidad de hacerlo. 

Lo anterior supone la base para conseguir que cada empresa se sitúe en la vanguardia de su industria. Para eso necesitamos equipos creativos pero, sobre todo, socios y empresarios dispuestos y con ganas de generar una innovación real y no solo como tema recurrente de marketing. 

La creatividad con falta de tiempo

En este punto hay otra reflexión interesante ¿cómo puede valorar un socio o empresario la realidad de lo innovador y su aplicación práctica?. Si queremos conseguir diferenciarnos es una cuestión fundamental que además afecta directamente al modelo de negocio y al desarrollo de este. En el artículo ¿Se puede mejorar la creatividad sin tiempo? y en el libro de Francisco Alcaide, Aprendiendo de los mejores; podemos extraer varias conclusiones a tener en cuenta. 

  1. Búsqueda de lo desconocido. Según la Universidad de Utah (EE.UU) pasar unos días en un entorno natural y desconectado aumenta la creatividad en un 50%. Nuestro mayor problema es la falta de tiempo y de distancia que nos hace muy difícil valorar las posibles opciones cuando vivimos 24 horas al día, 7 días a la semana dentro del problema. En el post anterior sobre Organización y Productividad comentábamos que enero y septiembre eran los meses de la organización por excelencia y en los que se sientan bases y se inician muchos proyectos y, esto es así porque después de unos días de vacaciones y de hablar con otras personas que no están en nuestro círculo diario, cogemos distancia y podemos pensar. Algo tan necesario, y a la vez tan descuidado, como invertir tiempo en pensar cómo mejorar
    Si no hay tiempo para ganar esa distancia, según el ejecutivo de comunicación global de Google, Lars Bastholm, “solía decirles a los creativos que se habían atascado con un informe que fuesen al quiosco y comprasen tres revistas que no comprarían ni en un millón de años. Entonces les sugería que las leyesen de principio a fin e intentaran adaptar el informe en el que trabajaban al público objetivo de esas revistas. No sólo resultaba súper divertido, sino que también abría nuevas vías de pensamiento que podían aplicarse al informe original”. El director de marketing de Salesforce, Simon Mulcahy, recomendaba que, por ejemplo, si se trata de una banco que intenta aumentar la fidelidad de sus clientes, estudie cómo lo hace una empresa de una industria totalmente diferente, como por ejemplo Starbucks. 
  2. Relacionarse con perfiles diferentes. Hay líderes que valoran por encima de todo el relacionarse con grupos de perfiles diferentes lo que les permite tener una visión más creativa. Rufus Griscom, fundador de Heleo, “Las ideas son como las personas. No les gusta que se les aísle ni se les trate con recelo. Les gusta socializar e interactuar con otras ideas.”. Lo más importante que tenemos que conseguir es que “cuando estemos en una sala, no existan ni cargos ni antigüedad. Todas las voces tengan el mismo peso y dispongan del mismo tiempo. Todas las personas saben que se les escuchará. Siempre se encuentra tiempo para sus aportaciones. Todos participamos en una relación que se basa en la confianza y la sinceridad, y no siempre se trata del tipo de sinceridad fácil de asumir”. 
  3. Conseguir tiempo para uno mismo. La creatividad (y las ideas no estandarizadas en general), requiere espacio. Se ha demostrado que la meditación mejora la creatividad y en palabras de Terykson Fernando: “Medito para poder liberar mi mente de ideas preconcebidas y patrones asumidos, para hacer espacio a lo nuevo. En mi opinión, la creatividad consiste en dejar que las cosas manen desde dentro”. Una vez dicho esto, no hace falta meditar, también ayuda pasear dado que “andar libera la mente para soñar despierto y activa el cerebro para resolver problemas”. Según explica el CEO y fundador de Parliament, Inc., Peter Sims, “si quieres que la gente sea inventiva, necesita espacio. Steve Jobs daba muchos paseos. También veo a Mark Zuckerberg pasear por el tejado de la nueva sede central de Facebook”.

Conclusión

Todo lo anterior nos lleva a la conclusión de la necesidad de salir de nuestra zona de confort, aprender sobre cosas más allá de nuestro nicho e identificar las limitaciones ante las que nos encontramos para poder superarlas. Y tenemos que recordar que “No importa dónde estabas antes, ni dónde estás ahora, sino dónde quieres estar.”

Por último hay que tener muy presente que el dinero no puede ser el fin de una empresa, porque cuando todo tiemble alrededor y aparezcan dudas (porque siempre tiembla, y siempre aparecen dudas), si no hay unas convicciones muy fuertes y algo por lo que merezca la pena luchar, es fácil desistir. Nuestro objetivo es buscar la sintonía entre lo que sentimos y lo que hacemos para sentirnos plenamente identificados. | Aprendiendo de los mejores – Francisco Alcaide. 

Compromiso y orgullo de pertenencia son la base para que un empresa funcione, pero eso lo veremos en el siguiente post. 


Sandra Cuesta Llerandi

Business Development, Marketing & Communications | Prof. de management, marketing y comunicación personal | Descargar e-book: http://eepurl.com/bfDEkT | Madrid, Spain

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