¿Cómo ser un crack en tu trabajo?

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Hace algún tiempo se publicó en Expansión un artículo bajo el titular “¿Cuánto tiempo necesitas para ser un “crack” en tu trabajo?”. Tomando como fuente este artículo vamos a adentrarnos en una de las cuestiones más debatidas: cuándo podemos considerarnos expertos en una materia o en un trabajo. Partiendo también de las opiniones de Andrés Pérez Ortega, consultor en posicionamiento personal, Mariano Cañas, director de división de marketing y ventas en Experis Perm, y Ovidio Peñalver socio director de Isavia.
Primero, vamos a partir de qué entendemos como crack o experto en un trabajo, y parafraseando el artículo mencionado, “un experto es alguien que sabe más que otros porque ha experimentado en su campo, y sabe más que las personas de su entorno sobre un determinado asunto” en tono jocoso se dice que un experto es alguien que se ha leído más de siete libros sobre un tema específico.
Atendiendo a las ofertas de trabajo que inundan la red, parece que el principal requisito para ser un crack en tu trabajo es el tiempo. Puede que esto sea así, pero como dijo Niel Bohr, Premio Nobel de Física “un experto es aquella persona que ha cometido todos los errores que puede cometer en un campo muy reducido” y de ahí que el tiempo sea la primer fuente para valorar nuestro control en una rama, ¿te ha dado tiempo a cometer todos los errores posibles en tu trabajo?.
Según Mariano Cañas, hay que tener muy clara la distinción entre un experto y alguien con un gran potencial que puede llegar a hacer muy bien su trabajo sin ser un experto. En cualquier caso es fundamental como dice Cañas, tener un determinado número de casos de éxito que te avalen, porque se puede ser un entendido en la teoría, pero no se es un experto hasta que no se adquiere un bagaje que te reafirma. Otro aspecto relevante es la visibilidad y la notoriedad que generen esa confianza hacia el exterior.
Para Ovidio Peñalver, conseguir ser un crack va con la personalidad de la persona ya que no hay un solo elemento que te convierta en el mejor (o uno de los mejores) en tu trabajo, “es la mezcla de querer hacer algo (actitud) apasionándote por ello, junto con el saber (aptitud) y el hecho de formarte y tener experiencia. A esto hay que añadir la realidad de valer para algo, de tener un don especial o una facilidad natural”.
Andrés Pérez, por su parte, entiende que la clave está en generar resultados ó  transmitir la impresión de poder conseguirlos. Es fundamental poder demostrar que puedes conseguir aquello que prometes. Para ser el mejor, primero hay que demostrar que lo eres.
La categoría de experto es algo que no se puede poner a título personal, sino que serán los demás la que la pongan, y por ello y parafraseando a Pérez “serás un experto reconocido cuando una masa suficiente de personas te defina de esa manera, y eso va a ser más probable cuántas más veces hayas demostrado tu capacidad de resolver problemas”.
Para Pérez, ser considerado un crack en tu trabajo también es una mezcla de ingredientes: “El primero es: creérselo. Normalmente a la gente no le parece bien ponerse la etiqueta de experto o incorporarlo en su tarjeta de visita. Hay profesionales extraordinarios que consideran que presentarse como expertos es de mal gusto”. El segundo ingrediente es: tener una oferta profesional diferenciada y especializada: “ser generalista y experto es algo que no casa bien. Resulta imprescindible dominar un área específica de conocimiento”, y por último, hay un tercer ingrediente: El experto debe conseguir que le perciban como tal y para eso debe comunicar por todos los canales posibles, y además aportar valor. Por eso, los expertos más reconocidos dominan el cara a cara (networking), aprovechan cualquier oportunidad para hablar en público, dar conferencias o participar en mesas redondas, y por último, tienen visibilidad en la Red (un experto debe tener un blog o un sitio propio en internet). Y la guinda que te convierte en una eminencia es tener uno o varios libros. Un experto es alguien que se gana la vida compartiendo su conocimiento y ayudando a otros”.
En definitiva, son varios los elementos a tener en cuenta para ser considerado un crack en nuestro trabajo. El tiempo solo es un factor esencial si lo hemos utilizado para indagar y profundizar en la materia, si los hemos utilizado para equivocarnos y saber rectificar, en definitiva, el tiempo solo importa si lo aprovechamos para aprender e investigar. La visibilidad es un aspecto esencial puesto que el ser un crack, no lo eliges tu, hay que saber transmitir nuestra valía, conocimiento y sobretodo saber vender nuestra profesionalidad. Y por último, todo esto solo es posible si queremos conseguirlo, y por supuesto, si tenemos la preparación adecuada para conseguirlo, es decir, la mezcla adecuada entre actitud y aptitud.

Business Development, Marketing & Communications | Prof. de management, marketing y comunicación personal | Descargar e-book: http://eepurl.com/bfDEkT | Madrid, Spain

Comments
  1. Bajo mi punto de vista la condición de ser catalogado con un “crack” en algún aspecto, reside en la combinación de un conjunto amplio de variables; pero considero que existe una por encima de todo que marca la verdadera diferencia a la hora de catalogar en el máximo nivel a alguien por su desempeño excepcional en determinadas tareas

    Personalmente definiría a un “crack” como la persona con la capacidad para desarrollar una actividad con unos niveles de competencia notablemente superiores en comparación con el rendimiento medio del conjunto de expertos o especialistas de esa área.
    Por tanto considero que existe una diferencia sustancial entre ser un experto en una determinada disciplina y tener la condición de “crack”

    Cualquier persona que con dedicación y esfuerzo se dedica a una actividad alcanza la categoría de experto o especialista en dicha materia a su debido tiempo. Sin embargo existe la variable fundamental a la que me refería antes que diferencia al bueno del mejor y que bajo mi punto de vista viene definido por el nivel de Talento Puro que alguien posee de manera innata para desarrollar una actividad.

    A modo de ejemplo ilustrativo sencillo podemos comparar el rendimiento por ejemplo de dos pilotos de F1 del mismo equipo:
    El simple hecho de llegar a la máxima competición del deporte del motor presupone la capacidad extrema para pilotar de forma veloz adquirida por un intenso entrenamiento desde los 3 años. Por tanto es razón suficiente para considerar a dos pilotos de un mismo equipo (que compiten con el mismo monoplaza) expertos conductores de carreras.
    Sin embargo el hecho de que habitualmente sea al mismo piloto el que consigue superar a su compañero carrera tras carrera diferencia a un gran piloto del mejor, y ahí es donde entra en juego la variable del Talento Puro para marcar la diferencia y aportar el valor añadido diferencial.

    Por otro lado también considero y es otra de las variables que definen la capacidad de ser considerado un “crack” y que en ocasiones puede neutralizar el talento puro es la motivación por alcanzar una determinada meta en el área concreta. Es decir, alguien con un talento específico puede reducir su nivel de rendimiento a niveles terrenales si dicho talento se ve infrautilizado por niveles bajos de competencia. De ahí mi reclamo, HAY QUE COMPENSAR DEBIDAMENTE EL TALENTO PARA QUE SEA FUENTE DE GENERACIÓN DE RIQUEZA!!!

    Quería aprovechar la oportunidad para agradecer a Sandra por todo su trabajo al frente de este Blog y animarte para que continúes haciendo este excepcional foro de discusión de temas tan interesantes!!!

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